Facundo Arana, en la cima del éxito con ´Padre
Coraje´, vive un momento difícil. De su experiencia en las montañas al
estrés de una tira diaria. Las ´piedritas´ en el riñón como síntoma de la
fragilidad y una historia accidentada.
Lejos
estaba el año pasado, con el oxígeno de la montañas mendocinas y la
compañía incondicional de su pareja, Isabel Macedo, de imaginarse
estresado, dolorido y preocupado en la habitación de un sanatorio. Como si
se hubiese mimetizado con las peripecias de su personaje en ‘Padre Coraje’,
Jorge Facundo Arana Tagle respira vida después de un gran susto. En la
ficción, su personaje estuvo a punto de morir luego de recibir un tiro en
la cabeza. En la vida real, unos cálculos en uno de sus riñones lo
mandaron al hospital, con dolores que tuvieron que ser mitigados con altas
dosis de morfina. En ambos casos, con diferencia de apenas unos días,
persona y personaje se envolvieron en una extraña simbiosis de patológica
convivencia. El miércoles 21, Facundo, desmayado de dolor, fue internado
de urgencia en el centro médico Cemic, ubicado en la avenida Las Heras, a
las 20.45, luego de ser trasladado en una ambulancia desde los estudios de
Pol-ka, en el porteño barrio de Colegiales. Dos días antes, el lunes 19,
por la pantalla de Canal 13, el Padre Juan había conseguido el alta médica
luego de estar casi muerto clínicamente.
Con casi una semana de internación, la salud de Facundo no es un tema
menor. Su estrés y fragilidad, atormentada por las catorce horas diarias
de grabación, y el peso de ser el gran protagonista de la novela más
exitosa del momento, dejaron en carne viva toda su sensibilidad. Mientras
tanto, Adrián Suar, máximo responsable de la gerencia artística del canal,
a horas del debut de Marcelo Tinelli, comenzó a dibujar una nueva grilla
de emergencia para los tiempos duros que se vienen. Al cierre de esta
edición, estaría evaluando incluir una película el próximo viernes 30 y
también el lunes 2 de agosto para enfrentar, una vez más, a ‘El show de
Videomatch’. “Se están grabando escenas sin Facundo, obviamente -explicó
una fuente de Pol-ka-. No se trata de darles más lugar a otros actores. No
queremos que la novela, que está en el mejor momento, pueda caer por un
cambio de guión”. La inquietud de Suar y compañía tenían razón de ser: el
parte médico del lunes 26, a las 17 horas, no los dejaba muy tranquilos.
“El paciente Facundo Arana, que se encuentra internado en el Hospital
Universitario Cemic sede Saavedra, ha presentado un cólico renal
secundario a litiasis uretral. Su evolución ha sido favorable y se
encuentra asintomático en las últimas doce horas. De persistir sin
síntomas se prevé el alta sanatorial dentro de las próximas 48 horas”,
decía el texto firmado por la Dirección Médica de la clínica.
SIGNOS EXTRAÑOS. La “maldita” piedra desató la ira
de Facundo, a quien se lo conoce como alguien calmo y mesurado. Un síntoma
de su debilidad fue el mismo miércoles 21 a la mañana, cuando comenzó a
grabar ‘Padre Coraje’. Tenía fuertes dolores que intentaba disimular
frente a sus compañeros, y volaba de fiebre. Cuando grabó para ‘Caiga
quien caiga’, a última hora de la tarde, se lo vio pálido, ojeroso y sin
los reflejos para el humor que él suele exhibir. Sin embargo, Mario
Pergolini, Juan Di Natale y Eduardo de la Puente no se dieron cuenta de la
situación porque el actor no hizo comentario alguno de su malestar. Pero a
las 20 no aguantó más y tuvo que ser llevado de urgencia al Sanatorio.
Acompañado por Isabel Macedo en todas estas noches (ver recuadro), Facundo
no pensó que su internación iba ser tan prolongada. Después de la molesta
endoscopía del sábado 24, tuvo una efímera mejoría. El domingo 25 a las
17, puntualmente, el galán vio con varios amigos el partido de
Argentina-Brasil por la Copa América en la habitación del tercer piso de
Cemic de Saavedra, en la calle Galván al 4100. Aunque no es fanático de
ese deporte, en una entrevista con SEMANA en abril pasado había dicho: “Mi
camiseta pesa más que todas: es la camiseta de Argentina”. Se sabe, el
resultado de la final de la Copa América no le agregó ánimo.
Su representante, Marcelo Rey, decía: “Mañana (por el lunes) al mediodía
le darán el alta casi con seguridad. Esperemos que el martes vuelva a
grabar. Queremos que se quede hasta el lunes para que elimine toda la
medicación”, contó.
Pero la tranquilidad se cortó la noche del domingo con intensos dolores
abdominales. El lunes, definitivamente, Facundo Arana debió calmar sus
propias ansiedades y el malhumor de un paciente que se creyó ambulatorio y
que siempre piensa que tiene energía para todo. “Está todo normal, bien.
Anoche reapareció el dolor. Había una piedrita que apareció después de la
endoscopía. Ahora los médicos son los que deben decidir”, contó a SEMANA
el lunes 26, Marcelo Rey.
¿Qué otras piedras desataron esta situación? Nadie
pasa por alto que, si bien el clima en las grabaciones de ‘Padre Coraje’ es bueno, la relación entre Facundo y Nancy Dupláa no pasa justamente su
mejor momento. Se sabe que entre ellos hubo varias discusiones motivadas
por las llegadas tardes de la actriz a muchas jornadas de trabajo que
generaron mucha bronca en él. Si bien Nancy justificó esas demoras por su
rol de madre, a Facundo nunca le cayeron bien esas actitudes. Por otra
parte, la sensibilidad de Facundo Arana no es ningún misterio: estuvo al
borde de la muerte en una oportunidad y sufrió un duro accidente hace
apenas dos años. En 1989, a los 17 años, le diagnosticaron mal de Hodgkin,
un cáncer que afecta los ganglios linfáticos.
En 1992, ya recuperado, su mejor amigo, Cali, el que lloró su enfermedad
día tras día, murió imprevistamente de un aneurisma de aorta.
Más cerca de este tiempo, en la noche del 3 de mayo de 2002, Arana fue
embestido violentamente por un taxi cuando manejaba su moto a metros del
Paseo Alcorta. La Yamaha derrapó sobre el asfalto y su humanidad voló por
los aires. Fue trasladado en una ambulancia a la guardia del Hospital
Fernández donde se le detectó una fisura en el hombro, una lesión en el
tobillo y muchos golpes. “Tenés muchísima suerte porque la sacaste barata.
De accidentes como éste, son pocos los que pueden contarla...”, le dijeron
varios médicos. “Pienso que no hay por qué desafiar al destino, ni asustar
a mamá o a mi novia”, contó Facundo en aquella oportunidad, y prometió
guardar la moto.
Precisamente su mujer, Isabel Macedo, con quien comparte su vida hace ocho
años, también estaba cerca de él.
También, preocupados, estuvieron sus amigos y compañaeros de trabajo, que
se acercaron para darle ánimo. Mientras tanto, Facundo sueña con dejar de
ser vulnerable.
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