Leni González
Facundo Arana, es un cura atípico y un forajido
idealista en la tira ‘Padre Coraje’, por canal 13. En la vida real,
a los 32 años, también. Príncipe y mendigo, caballero y pirata, con la
espada y la palabra guarda celoso su secreto.
Fácil
y difícil. Tan humano, que parece de carne y hueso, con esa voz cálida y
enfática que sube y baja acompañada por los ojos, las manos, los dedos que
se acercan al interlocutor para que las palabras atraviesen. Tan
evanescente, que parece un holograma, un ángel, incapaz de asir, de
arrinconar, de arrancarle una afirmación concreta y al que sólo puede
rodeársele con señales para que no se esfume. Sutil, Facundo Arana. No
tanto por la agudeza de sus comentarios sino por la delicadeza con la que
los ofrece. Ir por más sería torpe, como elegir un tanque de guerra para
pasear por un campo de orquídeas. Un mago que hace su truco sin revelar el
secreto. Un narrador del cuento de la buena pipa que, por más que se lo
fatigue, no entregará su respuesta. Un buen actor que actúa la
familiaridad sin deponer jamás la distancia.
“Es que no le ayuda a mi trabajo, no lo ayuda. Si yo le voy a poner mi
cuerpo a un personaje y vos me estás mirando pero sabés absolutamente todo
de mí, ¿cómo te cuento mi historia?”, advierte.
LA MUJER ES TODO ESO. Sir Jorge Facundo Arana Tagle, de 32 años
cumplidos el 31 de marzo, es un caballero quijotesco, un poeta estilo
romántico del siglo XIX capaz de adivinar que los invisibles átomos del
aire/en derredor palpitan y se inflaman. Y aunque no cede, concede: se
para cuando llega la dama, le acerca la silla, le enciende los cigarrillos,
paga las cuentas, le abre el camino.
- ¿Tenés algo que ver con el Tagle de la
calle?
- No lo sé.
- ¿Vos decidiste el nombre Facundo Arana?
- Es el nombre con el que estuve toda la vida.
¿Me estás preguntando si lo escondo? Ni loco, es un apellido que mi padre
cubrió de honor.
Facundo Arana, entonces, es un chico Barrio Norte, segundo hijo de un
abogado y profesor universitario y de una ex arquera de hóckey de St.
Catherine’s y único varón entre tres hermanas, todas dedicadas al arte:
una, fotógrafa; otra, pianista y cantante lírica, y aquella, anticuaria
que vive en Inglaterra.
-¿Estás acostumbrado a la mamá en la casa?
- Lo que pasa es que al ser madre de una
familia numerosa... si pueden se encargan de la crianza de los chicos pero
porque no queda otra.
- En ‘Padre Coraje’ aparecen personajes
femeninos muy fuertes. ¿Tu modelo familiar tiene que ver con ese estilo?
- La mujer es todo eso Y el hombre es eso
también, es el que te agarra a piñas con un ejército entero de gente que
viene a tocar a sus mujeres y debe ser también el que se sienta al lado de
la cuna de su hijo y lo acaricia y que cuida a su mujer. Eso no es
machista, es un hombre completo. La mujer igual, mi madre es la mujer más
dulce que hay en el mundo y ha cuidado a mi padre toda su vida y, además,
es una leona. Andá a tocarle un hijo o su casa o su privacidad o sus
códigos y vas a verlo que es una mujer que te arranca la cabeza. Puede ser
todo eso, y estas mujeres son todo eso.
Con ‘Padre Coraje’, de lunes a viernes por canal 13, a Facundo
le llegó el momento de la novela de época, ambientada en 1952, más
ambiciosa y producida, en la que compone dos personajes, el padre Juan y
el rebelde primitivo, al decir del historiador Eric Hobsbawn, Coraje. Un
desafío interesante para el actor que empezó a estudiar teatro a los 15,
empujado por un amigo.
- ¿Qué visión tenías vos de lo que fueron
esos años, el peronismo, Evita?
- Nosotros traemos los 50, porque son aquello
con lo que nos han criado, porque nuestros padres y abuelos los vivieron
de lleno, entonces somos el resultado inmediato de toda esa época. Lo que
sabía era lo que he estudiado después.
- ¿Venís de una casa gorila o peronista?
- ¿Qué es una casa gorila o peronista?
- ...
-
Vengo de una casa absolutamente apolítica donde se detestaron los
políticos toda la vida. Directamente no peronista y directamente no
antiperonista.
- ¿Tu pelo sigue inmutable a la historia?
- Quise modificarlo, pero mi personaje tiene
el pelo largo por una razón: grandes idealistas de la historia y sacalos
de época, de religión, de política o de lo que sea, los recordás con pelo
largo.
- Como una especie de estereotipo del
héroe ¿no?
- Sí, del idealista que va contra todo y
frente a todo.
- ¿La voz es la misma para los dos
personajes?
- No, porque hay una pequeñísima diferencia,
porque tampoco puedo cambiar la voz, porque lo haría irreal, ¿me entendés?
Nunca se me ocurrió mirar al Zorro y decir ¿cambia la voz? Nadie se da
cuenta de que es Diego de la Vega. Nunca se me había ocurrido.
- ¿’Padre Coraje’ tiene que levantar el
muerto de ‘Pensionados’?
- No. La única presión que tenemos los
actores es contar la historia que nos dan para contar. Todo el resto son
presiones que debe vivir otra gente, no nosotros los actores.
- Componés a un cura, ¿Sos creyente?
- Sí, claro, pero no soy practicante para
nada.
- ¿Te casarías por Iglesia?
- Por supuesto, por supuesto.
- ¿Creés en el “para toda la vida” y en
los juramentos cristianos?
- Creo en la vida. Creo profundamente en Dios
pero creo también en poder regalarle a la mujer que amás esta cosa de
entrar de blanco y frente a ella y ante Dios, jurarle amor para toda la
vida. En eso creo: en Dios y en regalarle a mi mujer eso.
- Hablás del largo matrimonio de tus
abuelos y tus padres, del amor para toda la vida. Pero, después de 7 años
de noviazgo con la actriz Isabel Macedo, todavía no te casaste.
- Yo el día que me case los voy a participar
a todos, les voy a mandar fotos a todos, miren qué lindo lo que me pasó,
estoy feliz. No nos casamos porque todavía no nos casamos y ya nos
casaremos.
- ¿Hijos, los que te mande la vida o los
planes?
- Ya vendrán todos juntos. Será una familia
numerosa.
- ¿Te gustaría trabajar con tu mujer?
- Ya trabajamos en ‘Muñeca brava’,
pero creo que hoy me divertiría mucho. No sé si sería prudente trabajar
juntos pero yo, que soy un imprudente, me divertiría mucho.
- Ella interpretó escenas eróticas en ‘Mil
millones’ con Gustavo Bermúdez. ¿Qué sentiste?
- Nada. Conozco el nivel profesional de ella,
que es inmenso, y lo conozco a Gustavo que es un profesional de la remil
hostia, entonces ¿celoso de qué?¿O hay algo que yo no sepa y vos me
quieras contar?
- No, digo una cosa más visceral que lo
que decís vos...
- Lo visceral es bueno que pase porque
si no sos un trapo. Yo disfruto que me pase pero fuera de eso y hablando
profesionalmente me saco el sombrero. Lo que viste en ‘Mil millones’ fue
una actriz ponerse en ropa interior para jugar la comedia. Y salieron
airosos.
- ¿Te considerás un buen actor? ¿Cuando te
ves qué te pasa?
- Soy lo mejor que puedo ser, después si soy
bueno o malo...hay para todos los gustos. Si lo que hacés le gusta a todo
el mundo, dónde está el riesgo y dónde está el sabor de la cosa, de la
vida. Considero que hago el mejor esfuerzo, cada día, por ser buen actor.
Pero la excelencia se alcanza con mucho tiempo.
- ¿Disfrutás del laburo o sos un obsesivo
sufriente?
- Las dos. Soy un gran apasionado de lo que
hago y por eso, un poco obsesivo pero lo disfruto mucho. Obsesivo en el
buen sentido y en su justa medida.
EL FUEGO ES LA VIDA. Imposible pedirle a Facundo cortito y al
pie. Nunca de puntín al medio, nunca centro a la olla, cabezazo y gol. Lo
suyo es el jueguito en el medio. Si fuera futbolero, sería menotista y no
resultadista. Pero no es. Aunque se autodefina “un barrabrava”, es un
auténtico surfer gambeteando las olas.
- ¿De qué cuadro sos?
-
Soy hincha del equipo más grande. Cuando gana mi equipo, todos los equipos
chicos se abrazan. Los de River y los de Boca juegan juntos y se abrazan
cuando meten goles. Mi camiseta pesa más que todas: es la camiseta de
Argentina.
- ¿Tu viejo te llevaba a la cancha?
- ...Sí, a ver a River. Pero soy argentino.
- ¿La buscaste o tuviste suerte?
- Yo hago camino y encuentro sin buscar
porque las cosas llegan y me las como, me las pongo de frente. He tenido
mucha suerte con algunas cosas, con la profesión sobre todo, y he tenido
muy mala suerte con otras y te lo juro por Dios que he tenido cosas que
vos decís ‘qué mala suerte que tengo’ pero la vida es eso.
- ¿Te dejaron alguna vez?
- Si, cómo que no, ¿alguien no fue dejado
alguna vez? No conozco a nadie que no haya sido dejado alguna vez.
- ¿Quién fue tu primer amor?
- En el jardín de infantes, tiene nombre y
cara. Nunca la volví a ver ni querría porque hoy me voy a encontrar con
una madre llena de hijos que me diga ¿seguro íbamos juntos al jardín?.
- ¿Cómo conviven en vos el bohemio
anticonvencional, el utópico bienpensante y el conservador familiero y
cortés?
- Imaginate que adentro tuyo tenés fuego y el
fuego es la vida. A veces, es una pequeña llama chiquitita y otras, es un
incendio incontrolable que no podés creer que entre adentro solamente de
tu cuerpo, que te quema. A veces es casi imperceptible y a veces está casi
fuera de control. Dentro de eso entra todo lo que vos dijiste. Si jugamos
por un minuto a que las cosas son más simples de las que nos planteamos,
te juro que sacás una sonrisa.
- Arana, ¿al final ganan los buenos?
- Sí. Si no, me tengo que ir. ¿O no?
http://www.semana.com.ar