Adriana Bruno
La tira de Canal 13 está ambientada en los 50. Cuenta
un romance entre una heroína y el supuesto asesino de su padre.
"Mati,
chequeá la continuidad de las armas, que ahora las traen!", grita el
asistente de dirección, y el sonido de su vozarrón se pierde entre los
árboles, el sendero polvoriento y un viento cálido de mediodía campestre.
A lo lejos, el paisaje es bucólico. Aquí cerca, más de 50 personas van y
vienen, esquivan cables, transportan cámaras, arrastran bolsos, se
comunican por handy y, si no, gritan, como nuestro asistente.
Lo que se prepara es la toma tres, en exteriores, de Padre Coraje.
La telenovela que protagonizan Facundo Arana y Nancy Dupláa estará en la
pantalla de Canal 13 desde mañana, a las 22. Y sale a jugar fuerte. Con
una pareja probada y un elenco más que afianzado en el género (Carina
Zampini, Leonor Benedetto, Nora Cárpena, Raúl Rizzo, Federico Olivera,
Eugenia Tobal, Javier Lombardo y Erika Walner, entre otros). Con una
historia épica a cargo de Marcos Carnevale y Marcela Guerty (Soy gitano y
099 Central) y con una superproducción que no ahorra ni en
puntillas ni en caballos.
Nancy Dupláa (o Clara Guerrico) camina lento al costado del maizal. Mira a
un lado y al otro, ansiosa. El vestidito azul a lunares blancos y el
ondulado del pelo ubican enseguida en los años 50. No así las zapatillas
blancas que usa para los ensayos. Desde atrás aparece Facundo Arana (o
Coraje o Padre Juan), a caballo y totalmente tapado por una especie de
capa y capucha de arpillera. Se detiene al lado de Nancy. "Subí", le dice,
tendiéndole la mano. "¡Da vuelta el caballo, ya!", alcanza a gritarle un
técnico justo en el momento en que el noble animal empieza a depurar su
cuerpo, arriesgando dejar en malas condiciones el campo visual. "No soy yo…",
avisa Facundo para gracia suprema de los técnicos que recuerdan algún otro
chiste compartido que prefieren no contar.
Producida por Pol-ka con un importante aporte de Yair Dori International,
esta novela ambientada en los años 50 cuenta la historia de Coraje, un
bandido rural justiciero, al estilo Robin Hood, al que acusan de un crimen
que no cometió. Para averiguar quién fue y limpiar su nombre, termina en
el pueblo de La Cruz, tomando la identidad de un sacerdote. Allí conoce a
Clara Guerrico, la hija de su supuesta víctima, decidida a todo para
vengarse. Y a su hermana Ana (Zampini, ver recuadro). Allí irá destejiendo
la trama oculta del poder local.
Facundo lleva otra vez el caballo al sendero. Nancy, sentada en un
banquito, se pone las sandalias taco aguja de charol. Se levanta, empieza
a caminar al costado del maizal. "¡Se graba!", grita el director de
exteriores, Sebastián Pivotto, desde su "sala de control" armada debajo de
unos árboles. "Que no gire tanto, que clave un poquito el mentón", sugiere.
"¡Vamos de nuevo! ¡Grabando!". Facundo se acerca, a caballo. Se detiene.
Ella lo mira desde abajo. "Yo no maté a tu padre, Clara Guerrico", dice él.
Estaba todo bien, pero el caballo se mueve hacia donde no debería. "Se
asusta con el boom", avisa Arana. El técnico hace malabares para que el
sensible micrófono que toma el sonido ambiente quede fuera de la vista del
caballo. "Vamos de nuevo. ¡Se graba!", avisa Pivotto. Media hora después
llega la frase más esperada: "¡Corten! ¡Muy bien, muy bien!".
A mitad de camino entre Pilar y Escobar, la granja educativa para jóvenes
del Servicio de Paz y Justicia ve alterada su actividad habitual con esta
gente que llega con cuatro unidades móviles de grabación, tres motor home,
tres camiones y una cantidad de autos que entran y salen. En otros tiempos
el lugar fue el Instituto Agrotécnico Carlos Pellegrini, y muchas de sus
edificaciones todavía conservan la fachada intacta. Alrededor no hay nada
que remita a la vida moderna, lo que la convierte casi en una locación
ideal.
Atada a un árbol, Pampa, la inseparable y enorme perra blanca de Facundo
Arana espera con paciencia compartida que Coraje le deje un tiempo libre a
su dueño. En "año sabático" desde que en diciembre de 2002 terminó 099
Central, asegura que: "Es una muy buena manera de volver a la
televisión. Había hecho programas tan lindos y tan fuertes, que quería
seguir sumando. Y esto definitivamente tiene mayor calidad."
- ¿Coraje es un héroe con todas las letras?
- Coraje es un bandido rural en los años 50, un poco desfasado, porque ya
Bairoletto o Mate Cosido no estaban más. El es un idealista, pero sus
ideas están fuera de época, fuera de tiempo. Por eso le dejé el pelo largo,
como lo vas a ver en los grandes idealistas de la historia. Para Coraje no
es 1950, es simplemente la vida. El no sabe que es un héroe. Lo saben los
demás, lo sabe el espectador. El simplemente hace lo que tiene que hacer.
- Como actor, ¿te exige más que otros personajes?
- En una línea imaginaria de interpretación, de principio a
fin de la historia van a pasar muchas cosas por el personaje. Yo voy a ir
mostrando de a poco, pero no prolijamente. Va a ser como un álbum de
figuritas: va a aparecer esta figurita, esta y la otra. Todos van a saber
cuáles son las que faltan, pero todos van a querer ver el momento en que
esa figurita cae sobre el álbum. Es una forma un poco menos ortodoxa de
laburar, pero estoy muy conforme con los resultados. Es muy divertido,
sobre todo porque tengo un personaje que hace un personaje.
- ¿Y cómo te adaptás a este nuevo ritmo en que el sólo
hecho de preparar cada escena puede durar una hora?
- Los actores tenemos que esperar, solamente.
- ¿?
- Los técnicos están media hora bajo el sol preparando la
escena. Los actores estamos en un motor home, con aire acondicionado
esperando el momento de que nos llamen para hacer la escena. ¿Cuál es el
problema?
Su Clara Guerrico le propone a Nancy Dupláa dificultades
que con Laura Copioli, aquella oficial de policía de 22,el loco y
099
Central no tenía. Por ejemplo, la de pararse, caminar, hablar y mover las
manos de una manera muy alejada de su propia vida. Porque en los 50 las
mujeres de cierta clase social eran muy contenidas; Nancy no, precisamente.
"Aparte del conflicto primario de que matan al padre, con quien tenía una
excelente relación, mi personaje tiene el conflicto de que se está por
casar con un hombre, y empieza a pasarle algo con el cura del pueblo; se
reprime, por supuesto. Al mismo tiempo, conoce al supuesto asesino de su
padre, que es Coraje, y siente una atracción muy fuerte por él.
- O sea que está enamorada de la misma persona pero en
dos versiones…
- Como actriz, ese es mi mayor desafío, porque no sé si
mostrar con los dos el mismo sentimiento, si una cosa con uno y con el
otro, otra; porque en definitiva son la misma persona entonces el
sentimiento tiene que ser el mismo. Todavía estoy en proceso... Ya le voy
a encontrar la vuelta.
- Se te ve así vestida y estás en las antípodas de Laura
Copioli…
- Otro temor. Que la gente me vea y diga "¿qué hace Dupláa
así con vestidito?", pero está todo tan bien enmarcado, la ambientación,
los vestuarios, el maquillaje, que me parece que la gente se va a meter en
serio dentro de la historia y se va a olvidar de todo lo anterior. Vos te
ponés esta ropa y ya entrás en otra onda. Todas las actrices usamos debajo
un corset, justamente para mantener la postura, los hombros derechos… Las
mujeres eran mucho más femeninas antes, en cuanto a vestuario, y en cuanto
a la actitud, también.
- Nunca dijiste "¿qué hago yo en este lugar en vez de
estar en mi casa?"
- Sinceramente, si me tengo que definir, yo soy una madre
que ocasionalmente labura de actriz. No quería hacer tira, por eso rechacé
varios proyectos, pero cuando leí esto me morí. Pensé:
a lo mejor, quién
te dice, es la última tira que hago, y me pareció muy bueno terminar con
esto. Siempre quise contar una historia épica, de bandidos, de villanos,
de chicas y heroínas. Y con esta superproducción... son proyectos que muy
pocas veces te llegan.
Y si de hablar de pareja se trata, aquí vuelve la de
099
Central.
¿Complica o facilita? "Es una fórmula que ya tenemos
probada y, sobre todo, es una persona con quien no nos tenemos que 'enganchar'
porque ya nos conocemos de memoria", dice él. "Yo lo encuentro a Facu
parado en un lugar muy distinto. Y posiblemente él a mí también me vea así:
más grandes, más concientes, más dedicados, más interesados en cómo vamos
a hacer las cosas. Yo lo veo y es como conocerlo de nuevo. El no es Tomás
Ledesma, y el tipo de relación es otra: él es el héroe absoluto; yo,
frágil, vulnerable. Pero hay cosas que están igual. Podemos pasar sin
hablarnos toda la tarde, pero cuando vamos a grabar nuestra escena…
siempre hay química."
http://clarin.com.ar