Tiene fama de buen tipo, de generoso, de artista
comprometido. Y parece que no es puro cuento. Por el momento fuera de la
pantalla chica, tras el éxito de "Vidas Robadas" -de Telefé que abordó el
tema de la trata de blancas y causó un alto impacto social-, Facundo Arana
sigue aportando su granito de arena al mundo, ahora desde el teatro. "Poder...
se puede" es la pieza que protagoniza junto a Nicolás Scarpino, y que el
17 de octubre subirá a tablas sanjuaninas de la mano de Fundación Protea.
Allí, lejos del galán que lo hizo popular por el país, el rubio habla de
situaciones límite, de miedos, de esperanzas y de vida; en el marco de una
obra no exenta de humor, escrita por su colega Mauricio Dayub y donde
fusiona vocaciones: profesión y solidaridad. Es que -con excelente
repercusión en su gira argentina- la obra también sirve como instrumento
para despertar conciencias acerca de importancia de la prevención y la
detección temprana del cáncer.
- Esta obra es casi una cruzada solidaria...
- "Poder..." habla de una situación límite, una enfermedad y la
cercanía de la muerte, donde uno decide seguir viviendo o dar un paso más
allá. Y habla de la montaña que a cada uno le toca escalar en su vida.
- A vos te diagnosticaron un cáncer a los 17 años ¿Te toca
en lo personal?
- No, es más abarcativa, es casi una metáfora, porque en
la vida todos tenemos momentos en los que debemos tomar decisiones
fundamentales que te cambian para siempre. La obra habla de la importancia
de seguir adelante, aquello de que cuando uno cree que no puede más, en
realidad recién empieza.
- ¿Cuándo sentiste esa necesidad de vincular lo
profesional con lo solidario?
- Supongo que cuando me di cuenta de que tenía un
importante espacio para decir algo; y entonces preferí no hablar de
tonteras y sí de algo que merezca la pena ese espacio. Con el teatro igual.
Vamos con una obra que llama mucho la atención por lo bella y aprovechamos
la volada para decir algo que vale la pena ser dicho.
- Lo que está claro es que las chicas no se encontrarán
con el galán sexy de las novelas...
- Este también es un personaje de máscara, como me gusta
llamarlos, que no tienen nada de mí. No son mis gestos, no es mi persona...
- ¿Pero te cuesta desprenderte de tu rol de galán?
- Al galán ya sé por donde abordarlo y además soy muy
feliz contando esos galanes ¿sabés? Ser galán es un trabajo, es un rol,
una búsqueda; y yo encuentro cosas nuevas en cada novela que voy haciendo.
- Y como autorizado en la materia ¿cómo ves los galanes
del momento?
- Si te referís a los Valientes, los veo fantásticos, pero
porque son fantásticos actores y el buen actor hoy te compone a un galán y
mañana a un bicho feo y también se lo vas a creer. Son tipos que han hecho
búsquedas, que no se quedan con el cliché y eso es absolutamente
respetable.
- ¿Y vos extrañás la tele?
- Siempre la extraño porque me muevo cómodo, pero estoy
muy contento con este proyecto teatral.
- ¿Y por qué no estás en TV?
- Después de algo tan fuerte como "Vidas robadas" trato de
guardarme un poco para hacer otras cosas. Trato de no estar todo el tiempo
repitiendo formatos porque también me puedo llegar a aburrir, o peor, a
repetirme; y no me gustaría.
- Parar un poco también te da tiempo para tu familia, que
ya se agranda...
- Sí, ahora el tema son las giras, pero trato de
dedicarles todo el tiempo posible. India ya es una maravilla absoluta, y
los que vienen (NdeR: mellizos, que nacen en estos días) son dos
maravillas absolutas más. Ser padre es increíble, no tiene comparación, no
tiene palabras. Es un momento en que tenés que cerrar la boca y dejar que
Dios te ponga la sonrisa en la cara...
- Vivís de una profesión que amás, sos creíble, tenés una
linda familia...
- No se puede ser más feliz. Sí, soy muy afortunado ¿Y
sabés qué? Estoy tremendamente agradecido.
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