Facundo está
contento. Y se le nota. Será que motivos no le faltan. El viernes debuta,
junto a Nicolás Scarpino, con "Poder... se puede", la obra que lo
llevará a recorrer el país y que tendrá una pata solidaria muy importante.
Además, con su mujer, María Susini, esperan mellizos para fines de octubre
(ya son padres de India, de un año). Y el Festival de Drama de Seoul acaba
de nominarlo como mejor actor por su trabajo en "Vidas robadas" (Telefé).
"Teniendo en cuenta que la vida es pasión-pausa-reflexión,
estoy de nuevo en la parte de pura pasión. Ya que una pausa muy linda me
invitó a la reflexión (el nacimiento de su hija), reflexioné. Estoy en un
momento tan lindo de mi vida que quizás en otra situación esta obra no
hubiese llegado.
- ¿Cómo fue?
- Nos encontramos con Mauricio (Dayub) en la calle.
Enamorado de ese calorcito que le pone a sus obras, le pedí que me
escribiera algo. Me respondió que no tenía tiempo pero finalmente habló
con su hermano Raúl y me contestó que iba a hacer lo que se pudiera. Todo
lo que vas a ver en el escenario salió de la pluma de ellos. Jamás había
tenido un material tan precioso en mis manos.
- ¿Y Nicolás?
- No haría esta obra sin él. Tiene un registro inmenso y
acá, encima, hace algo nuevo. Hay momentos en que me dan ganas de sentarme
a verlo. El tuvo propuestas increíbles para trabajar hasta con Geraldine
Chaplin y no aceptó priorizando esta obra. Lo mismo que Marcelo Cosentino,
que estará a cargo de la dirección.
- De paso, van a dar una mano, ¿no?
- Sí, con el visto bueno de Argentores: de cada entrada,
10 pesos irán a Fundaleu y a otras fundaciones que luchan contra el cáncer
en el país. Te doy un dato: en 2010 el cáncer, en sus diferentes formas (más
de cien), va a ser la mayor causa de muerte. Y hay que atenderlo porque el
50 % tiene cura y un 40 % se puede prevenir. Entonces, vamos a poner
nuestro granito, además, mechando consejos de prevención en las notas que
demos, o dentro de los programas de la obra. Y estamos armando una página
web donde se va a ver lo que hacemos, recibir información y hasta puede
que se arme un programa de tele. (Piensa) Cómo va a ser la gira con una
panza de mellizos varones... Estoy tan encantado...
- ¿Cómo está India?
- ¿Querés que te diga quién es India?
- Contame.
- El otro día le compramos un caballo de madera. Ella ya
tiene a Ico, su caballito verde de goma inflada. Pero este no sabés lo que
es. Apenas lo vio se le fueron los ojos, lo abrazaba, lo besaba. Y de
repente, trató de correr aunque todavía no puede, buscó a Ico, lo trajo,
tomó mi mano, y la puso arriba de la cabeza de Ico para acariarlo juntos.
Esa es mi hija. Te imaginás que lo único que tengo que hacer es darle de
comer y decirle que nunca sea de otra manera. Y cuidar que no venga ningún
idiota de afuera y le hable de otra cosa, porque ella ya lo tiene. Eso es
la madre. María es así. Y eso es lo que me convenció desde el primer
segundo de hacer una familia. Porque María es como es, yo puedo hacer
igual esta gira.
- También tendrá algo de vos tu hija...
- Sí, pero también lo sacó de la madre. La mirás recto a
los ojos y allá, en el fondo, tiene fuego. Entonces voy a hacer lo mismo
que mi papá hizo conmigo.
- ¿Qué?
- Voy a jugar a que la estoy domando y voy a rezar todas
las noches secretamente para que nunca sea domada.
- ¿Te van a acompañar a la gira?
- Me las voy a robar (le brillan los ojos). Si el médico
da el visto bueno, por todo esto que está pasando de la Gripe A, las llevo.
En estos días, rezo con toda mi alma para que nos salga todo bien.
- Hace un año y medio nos contabas tus expectativas por
la llegada de tu primera hija, y ahora...
- ¡Es un familión! Todos los días estoy aprendiendo a ser
papá. Me doy cuenta de que no sabía absolutamente nada y de que nací para
esto, para ser papá. La realidad supera lo que imaginaba.
- En febrero perdieron un embarazo y llamó la atención
que hablaras al respecto. Dijiste que el bebé se había ido a buscar a otro.
Y al tiempo, María quedó embarazada de mellizos...
- ¿Viste que la magia ocurre? Si uno realmente lo quiere y
lo necesita, la magia ocurre.
- Fue esperanzador lo que dijiste.
- Entonces valió la pena. Si yo pudiera preservar mi
intimidad todo lo posible sería maravilloso. Pero hay veces que abrir una
puerta es dar una mano. Y entonces, trato de equiparar.
- De hecho ustedes no se exponen nada.
- No, y nos respetan muchísimo. Lo que no comparto es la
invasión y el mal gusto. Yo salgo a caminar por la calle con mi hija sin
problemas. Y esa foto no salió en ningún lado. Habrá algún fotógrafo
free-lance que después querrá venderla, pero sé que se va a encontrar con
un editor responsable y respetuoso que sabe que a mí no me gusta. Intento
que mi vida personal y profesional vayan por distintos carriles. Si no se
me hace muy difícil armar una familia, sobre todo porque pretendo criar a
mis hijos libres. Y yo no sé cuánto dura esto. Por ahí a los 70 sigo
haciendo teatro o televisión, pero a lo mejor a los 45 dejo todo.
- ¿Te lo planteás?
- A mí me gusta tocar el saxo, la música, el campo. Me
gustan un montón de cosas. Y mi vida son un montón de cosas. Se evaluará
en función, además, de la educación de los chicos, de las necesidades de
María... Yo, con pararme en una plaza, llamar a la gente haciendo palmas,
pedirle a Pepe (Soriano) El loro calabrés, listo, cuento mi historia. No
me lo planteo seriamente, pero podría hacerlo. Fuí capaz de correrme de la
música para actuar, me corrí del dibujo para la música... Todo junto no se
puede hacer, porque yo lo que hago, lo hago 24 horas al día, hasta me
despierto de noche. A veces son noches apacibles y otras de tormenta. Eso
me pasa con todo.
- Acaban de nominarte como mejor actor en el Festival
de Drama de Seoul por tu trabajo en "Vidas robadas" (Telefé). ¿Cómo
recibiste la noticia?
- Fue una sorpresa, una alegría. Hace casi un año que
dejamos de trabajar y la historia, por su temática (la trata de blancas),
sigue haciendo un surco cada vez más profundo. Todos mis compañeros
podrían llevarse premios, porque fue un equipazo.
- ¿Extrañás la tele?
- Extraño esa rutina mentirosa de ir todos los días a
hacer escenas diferentes, pero también me da alegría esta independencia.
En algún momento del año voy a parar para hacer la película de Paula Siero.
Diana Lamas y yo actuamos junto a Guadalupe Docampo y llevará música del
Chango Spasiuk. Es un proyecto fatto in casa, todos vamos por amor a la
profesión. Sigo sosteniendo que hay historias que merecen ser contadas.
Eso será entre septiembre y octubre. A fin de ese mes o principios de
noviembre paro un poco por el nacimiento de mis hijos. Voy a abrir las
puertas de la clínica y se los voy a presentar. Pero nada más. Siempre lo
hablo con María. Le digo que es muy lindo cuánto nos respetan, porque esto
en los Estados Unidos no pasaría.
- China Zorrilla dijo que quiere que llames a los
mellizos Pedro y Juan.
- ¡Qué gran augurio que China me busque los nombres! Es
precioso.
Hora de ensayar. Después, derecho a casa. Un familión lo
espera.
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