Parece que la vida puede ser perfecta. Por lo menos eso es
lo que deja traslucir María Susini durante la entrevista que le concedió a
Tendencia. Y no es para menos, ya que para la modelo del staff de Leandro
Rud y conductora de "Lo mejor de Fox Sport", en el año que acaba de
terminar pudo concretar uno de sus mayores anhelos: ser mamá.
En pareja con el actor Facundo Arana, uno de los hombres
argentinos más deseados por las mujeres, supo construir una familia con
identidad propia. "Nuestra unión no fue mágica ni esperada; es el
resultado del encuentro entre dos almas que se necesitaban", cuenta con la
mirada brillante. "El nacimiento de India es el testimonio vivo del amor
que nos unió y del camino que decidimos recorrer con Facu".
Con una sonrisa eterna, María habla con entusiasmo de su
vida, con naturalidad del amor que la rodea y con serenidad de su futuro
profesional.
- ¿La maternidad es cómo te la imaginabas? ¿Fue muy fuerte
el cambio?
- La gran diferencia es que los tiempos se trastocaron.
Antes podía levantarme temprano, ir a nadar a la laguna del barrio en el
que vivo y pintar cuando tenía ganas. Ahora la prioridad es India; está
primer ella y en los momentos que me quedan libres hago todo lo demás,
después de atenderla.
- ¿Te costó adaptarte a este nuevo ritmo de vida?
- Yo creo que es difícil si uno se pone en actitud de
pelea; si uno se relaja y deja que las cosas fluyan, todo se hace mucho
más liviano. Si quisiera volverme loca para vivir la vida como lo hacía
antes de ser mamá estaría en un gran problema. Sería imposible.
- ¿Cuánto tiene que ver Facundo en este cambio?
- (Risas) Creo que todo fue por él. En realidad pienso que
en la vida todo tiene su tiempo. En nuestro caso se dio una confluencia;
fue una unión justa en el momento preciso con la persona que tenía que ser.
El destino hizo lo suyo, pero sin el deseo de encontrarse nunca hubiera
pasado nada.
- Estabas en actitud receptiva...
- Sí, pero también apareció la persona adecuada. Se dio
todo naturalmente.
- ¿Sentis que sentaste cabeza?
- A mí no me gusta decir "cumplí treinta, tuve un hijo y
me visto de traje o con una pollera hasta los pies". Siempre tuve
arraigado muy profundamente el deseo de formar mi propia familia; sentía
que lo iba a lograr. El hecho de que todo haya sucedido de una manera tan
sencilla y hermosa es un mimo para el alma.
- ¿Pero vos no eras de esas chicas que negaban la
posibilidad de matrimonio y la maternidad?
- La verdad, sí (risas). Nunca fui el prototipo de "Susanita",
pero la fantasía de armar el arbolito de Navidad rodeada de chicos y
sentarme en una mesa larga y poblada nunca la rechacé. Mis dos hermanas
tienen cinco hijos cada una, así que imaginate que estoy rodeada de nenes.
- ¿Pensás seguir sus pasos?
- Ellas empezaron muy temprano y yo nunca me puse a pensar
cuántos hijos me gustaría tener. Pero a mí me gusta la mesa llena y el
bullicio. El tiempo dirá...
- ¿Sos una madre perfeccionista?
- Trato de ser la mejor madre del mundo, sin olvidarme de
que soy un ser humano y que hago todo lo que puedo para que mi hija esté
feliz. Me encanta mimosearla todo el día. Disfruto mucho la maternidad y
me divierte. Es una situación nueva para mi y los sentimientos que se me
despertaron también lo son. No quisiera ser sobreprotectora, espero poder
dejarla fluir y no cortarle las alas.
- ¿Cómo fue la relación con tus padres?
- Excelente. Mis padres hicieron conmigo el mejor trabajo
que pudieron, de hecho siempre me sentí feliz. Y ellos, evidentemente,
tienen mucho que ver en eso. No quiero perder el tiempo haciéndoles
reclamos porque soy consciente de que la vida es una y de que tener a los
seres queridos cerca es una bendición. Prefiero recorrer el camino con la
mayor tranquilidad y felicidad posibles.
- Como hombre no puedo dejar de preguntarte: ¿Facundo es
tan perfecto como parece?
- Es más perfecto de lo que se ve. Facu tiene la virtud de
mostrarse tal cual es, sin dobleces; no engaña, simplemente es. De todas
formas prefiero guardar para mi intimidad todo lo que hizo que él se
convirtiera en el hombre de mi vida.
- ¿El hecho de estar al lado de un famoso modificó tu
rutina?
- Sí, claro. Ni bien lo conocí cambió mucho mi vida
cotidiana, porque la sobreexposición no es lo más divertido que te puede
pasar. Igualmente, lo conocí a Facu así, sabía como venía el combo y
acepté las reglas.
- ¿En lo laboral cómo manejaste la situación?
- Hubo muchos cambios. Unos meses antes de que naciera
India, dejé de trabajar para poder disfrutar de la última etapa del
embarazo. Tuve la suerte de poder tomarme esta licencia para meterme un
poco para adentro y concentrarme en la panza. Trabajo en algo que me gusta
desde los diecisiete años sin parar en ningún momento, y era tiempo de que
me diera este lujo.
- De todas maneras, supongo que algo de tensión y ansiedad
habrás padecido... ¿cómo te protegiste para que no te afectara?
- Mi estrategia para enfrentar la presión de los medios
fue tratar de no distorsionar lo que yo sabía que era cierto. El tema era
cómo actuar frente a la distorsión de los otros. Me pareció que lo mejor
era quedarme callada y tranquilizar a mi gente para que no le hicieran
caso a lo que se estaba diciendo que no era lo que realmente sucedía.
- ¿Te sentís envidiada por otras mujeres?
- La verdad es que no uso ninguna cinta colorada para
protegerme, porque la envidia no es una energía que tenga que ver conmigo.
Asumo que uno no puede caerle bien a todo el mundo, y no me preocupa si
hay gente que siente celos por mi estilo de vida porque esa actitud está
muy alejada de mi manera de pensar. La envidia es una pérdida de tiempo
para el que la siente.
- ¿En lo laboral tenés más propuestas?
- Sí, tengo varios proyectos en carpeta que estoy evaluando
con mi representante, Leandro Rud. Tampoco quiero llenarme de trabajo. Es
una decisión que tomé con el corazón, de la que no me arrepiento. No se
multiplicaron la ofertas; lo que abunda es una clase de exposición
mediática a la que no estoy acostumbrada. Antes iba a los eventos y me
sacaba la foto de rigor, ahora cada vez que voy a una fiesta hay muchos
periodistas que quieren entrevistarme. El asedio de la prensa me inhibe y
tengo que aprender a manejarlo.
- ¿Dejarías los medios por la familia?
- Lo haría, pero no estoy pensando en eso. Desde mucho antes
de quedar embarazada me imagino pasar a estar detrás de las camaras. Tengo
la mirada entrenada para hacer producción y me gusta estar pendiente de
todos los detalles durante las grabaciones. Cuando era conductora de
Telemúsica y Teleshow también me tocó hacer trabajos de productora.
- Si surgiera la oportunidad, ¿dejarías que tu hija
trabajara en TV?
- Mientras sea chica yo quiero que viva su niñez con
tranquilidad; más adelante, cuando crezca, la voy a dejar decidir. No me
parece mal que haya padres que dejen a sus hijos actuar o hacer
publicidades, pero quiero que India sea cachorrita y que tenga tiempo para
jugar.
- ¿Cómo hiciste para recuperar tu figura?
- Durante el embarazo engordé 13 kilos y no me preocupé por
eso. Preferí no privarme en nada. Hace dos meses empecé a entrenar con
Pablo Benadiva, que diseño para mí una rutina de entrenamiento de
intervalos que alterna trabajo aeróbico y de fuerza en períodos cortos
para activar el metabolismo y acelerar la quema de grasas.
- El humor te habrá ayudado también...
- Sí, claro. A pesar de tener mis momentos complicados, por
lo general tengo mucha energía. Tengo tan buen humor que a veces puede ser
irritante para otras personas. Al principio del embarazo las hormonas me
modificaron el temperamento y sentía cierta angustía. Cuando mis niveles
se equilibraron volví a ser yo misma y así me mantuve incluso después del
parto. Mi esencia no cambió nunca. La única diferencia es que ahora soy
madre y tengo una familia divina, y eso me hace muy feliz.
Revista Tendencia