Sandra Commisso
Los malos reciben su merecido y los buenos encuentran la
felicidad. Un final clásico de telenovela, acompañado por mucha acción y
emoción, dentro y fuera de la pantalla, tuvo el último capítulo de
"Vidas
robadas", el miércoles en el teatro Opera. Unas 3.000 personas siguieron de
cerca el desenlace de la tira protagonizada por Facundo Arana, Soledad
Silveyra y Jorge Marrale, entre otros, con una euforia retroalimentada
entre el público y los protagonistas.
Ya desde las siete de la tarde, muchos seguidores del
programa hacían fila en la vereda para no perderse ni un detalle y sobre
todo, ver de cerca y fotografiar a sus personajes favoritos. Todos
tuvieron su ovación y además de Facundo (acostumbrado al delirio de las
fans), Adrián Navarro se recibió de galán esa noche. 'Y dónde está, Dante,
donde está?, gritaban las chicas a coro. Mientras, los actores desfilaban
por una mini alfombra roja y la gente los llamaba por el nombre de sus
personajes, manteniendo intacto el pacto de ficción. Por delante de las
cámaras de decenas de fotógrafos trabajando y de cientos de admiradores
tratando de retratarlos, pasaron Carlos Kaspar y Esteban Mihalik (los
hermanos Unquillo), Matías Barofio (Joaquín, el hijo de Ana y Nicolás),
Sofía Elliot (Juliana) con un vestido y un peinado glamoroso, en las
antípodas de su personaje. 'Soy la primera en llegar?", preguntó,
asombrada por los flashes.
Siguieron desfilando, puntualmente, Daniel Peyran (El Tano)
que también recibió piropos, y enseguida, de negro, Facundo Arana que
aplaudió a sus seguidores y gritó un ¡Gracias! a la multitud que sonó a
descarga de sus padecimientos en la tira. "Siento una satisfacción enorme
por haber hecho lo que nos habíamos propuesto", dijo sin dejar de posar
para dos nenes que lograron estirarse y llegar a él. El desfile no paró:
Carlos Portaluppi (Fabio), María Fiorentino (Mirta), Julieta Vallina (Belén),
Arturo Bonín (Manuel), Fabio Di Tomaso (Octavio), otro que recibió gritos
de histeria femenina; Gipsy Bonafina (la hermana de Rosario); Brenda
Gandini (Agustina) y Esteban Meloni (Martín), que posaron como su pareja
romántica de la tira.
El autor, Marcelo Camaño (junto a Guillermo Salmerón) y el
cantante David Bolzoni (le puso voz a la cortina de la tira) precedieron a
China Zorrilla, a quien Arana fue a buscar hasta la puerta y recibió una
ovación de la gente. Lo mismo que Gogó Andreu (el abuelo de Bautista). Y
siguieron pasando Cecilia Rossetto (Wanda), Mirta Wons (la fiscal
asesinada), Jorge D'Elía (Pascale), Magela Zanotta (Andrea) y el director
Miguel Colom, tímido entre tanta exposición. Mariano Peluffo, conductor de
la televisación, esperaba en un rincón mientras saludaba y conversaba con
Mariano Iudica (encargado de hacer las entrevistas para el móvil del
programa Susana Giménez).
Un Olé, olé, olé, olá,.Na-cha, Na-cha, pedía el público y
apareció ella, Virginia Innocenti, emocionada, seguida de una Soledad
Silveyra, agradecida y con un vestido floreado a puro contraste con la
tristeza que arrastró su personaje de Rosario a lo largo de toda la
historia. Patricio Contreras y una distendida y bella Mónica Antonópulos (que
besó la imagen de Arana/Amaya del cartel) tuvieron su hinchada también. En
una telenovela donde, claramente, los villanos se hicieron querer, la
llegada de Juan Gil Navarro que bromeó con Guillermo López (el pelado de
CQC) y, sobre todo, la de Adrián Navarro desataron un delirio digno de
Luis Miguel. El único que no pisó la alfombra roja fue Jorge Marrale (Astor),
demorado por su trabajo en el teatro (está haciendo Baraka). Su llegada al
VIP, tarde con aviso, fue compensada con un aplauso cerrado de sus
compañeros.
En ese VIP, en el sótano del Opera, se vivió un clima
festivo similar al que el público expresaba desde sus butacas. Cientos de
personas (del equipo técnico, de producción, los actores y familiares y
amigos de ellos) no disimulaban la euforia y los nervios del final.
Sentados en distintos sectores, los más chicos (Matías Barofio, Joaquín; y
Aylén Guerrero, la nena que interpretaba a Ema), sentaditos en el piso, en
primera fila y con sus mamás, miraban absortos. Cada escena era seguida
con gritos y exclamaciones como en un cine de barrio. Caída de Nicolás:
Uhhhhh. Reaparición de Nicolás moribundo: más Uhhhhhhh. Disparo a Bautista:
Nooooo!!.Muerte de Nicolás: Bieeeeen!!!! (Comentario feliz de El Tano/Daniel
Peyran: Me encantó la escena desde el helicóptero. O a Dante o a Nicolás,
¡a uno tenía que matar!). Muerte de Astor: Bravo!!!!. Diálogo entre Fabio
y su madre (Mabel Manzotti): risas de alivio. Reaparición de Bautista con
peinado nuevo: aplausos de alivio.
Una pantalla en la vereda permitía seguir el final a los
rezagados, en plena avenida Corrientes. En los cortes, entre vino y
canapés, se sucedían los saludos, comentarios sobre travellings, tomas y
otras cuestiones entre el equipo técnico. Y los encuentros imposibles de
la ficción se daban en ese sótano caluroso (en atmósfera y clima humano)
como el de Arana y Marrale, abrazándose. O las fotos, estilo de viaje de
egresados entre D'Elía, Bonín y los Navarro, enemigos de ficción.
Y el final, con todos sobre el escenario, con el aliento
del público a centímetros. Con Susana Trimarco (la madre de Marita Verón,
la mujer tucumana en cuyo caso se inspiró esta tira), Claudio Villarruel y
Bernarda Llorente (de Telefé Contenidos, productores del ciclo) y todo el
equipo de trabajo. Los discursos de agradecimiento, y la coincidencia en
el reclamo de justicia, los pequeños homenajes a China Zorrilla y Gogó
Andreu, las lágrimas, la alegría, el compromiso y la frivolidad. "Esta
historia tiene final feliz en la ficción. Ojalá lo tuviera también la vida
real", dijo Solita Silveyra, ya de madrugada y como broche a una noche de
emociones a flor de piel.
En su última emisión, "Vidas Robadas" hizo 31.1 puntos,
arrasó con el rating y logró marcas de un partido de la Selección
argentina de fútbol, en una emisión en directo. Y en un hecho muy inusual
en la TV, ocupó las 3 posiciones de podio.
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Videos:
Entrevista a Facundo en Intrusos
Facundo y Mónica en la alfombra roja
Previo y el final en el teatro Ópera

