Marina Zucchi
Después de jugarse con una entrañable historia de amor en
la tercera edad ("Elsa&Fred"), Marcos Carnevale baraja ahora un argumento
que, según confiesa, mucho tiene que ver con su vida. El disparador
metafórico nació en una tradición que mantiene desde hace años: cada 31 de
diciembre, adhiere su deseo escrito a un globo de helio y lo deja escapar
hasta que el sueño "toque el cielo".
Ante
la sensibilidad de esa mirada, Facundo Arana, amigo del director desde
"099 Central" y "Padre Coraje", se enamoró del tono y la idea y
pidió permiso para entrar tímidamente en el proyecto. "Un día, en un bar,
Marcos me contó esto sin intención de convocarme. Como yo no persigo
personajes, sino historias que merezcan contarse, le dije que no quería
quedarme afuera, tenía que estar, aunque sea como apuntador o cebando mate",
bromea el hombre que dos meses atrás se despidió de su enésimo galán (Martín
Quesada en "Sos mi vida") para explorar otro terreno.
Arana pateó el tablero televisivo por un rato. Con "Tocar
el cielo", cuarto filme de Carnevale, pisa un territorio casi virgen
para él. Seis años atrás, debutó en el cine como protagonista de la
película infantil "Chiquititas, rincón de luz", junto a Romina Yan,
y simultáneamente fue convocado por Eduardo Mignogna para una
participación en "La fuga". Entretanto, en la vida del rubio que a
fin de mes cumplirá 35 años la pantalla chica ocupó el centro de su escena.
La revancha —o el despegue en realidad— llega con un filme en el que
estarán también China Zorrilla, Betiana Blum, Chete Lera, Montsé Germán,
Raúl Arévalo, Lidia Catalano, Sabrina Garciarena y Verónica Echegui. "En
mi carrera he tenido personajes más y menos felices, porque de verdad, me
gusta ir antes que nada tras las historias", suelta parsimonioso, como si
el ajetreo incesante del set en Belgrano siquiera lo rozara.
La lluvia amenaza pero Arana se niega a escuchar profecías
meteorológicas. El rodaje lleva ya diez días intensos y la próxima semana,
junto a Zorrilla (su abuela en la ficción), Blum y Carnevale aterrizarán
en Madrid para concluir lo que se anuncia como un estreno durante julio o
agosto. Allí se lo podrá ver en acción al rubio despuntando otro vicio:
pilotear aviones.
- ¿Qué significado tiene para vos "Tocar el cielo"?
- Esta película acaricia la vida de los personajes. Se
mete y la historia se cuenta sola. Es como si se metiera en un día tuyo
cualquiera. Arranca, no desde un punto de partida. Es como si una cámara,
sin hacer ruido, se hubiese metido. Marcos (Carnevale) tiene esto de
contar grandes cosas de manera simple, como es la vida. Eso es "Tocar
el cielo".
Relaciones no convencionales, crónicas de vida que a lo
largo de la narración viajan con cada globo soltado en Año Nuevo y
amistades sólidas que reafirman eso de que los vínculos sanguíneos no
siempre resultan los más importantes, son los condimentos sobresalientes
de esta coproducción argentino-española. En ese marco, Arana es Santiago,
un "soltero vocacional" con una abuela particular y una extraña amiga (Amparo,
Montse Germán), con quien se casa a efectos puramente legales para que
ella pueda adoptar un niño.
"Mi personaje es, al principio, un canalla que tiene
problemas para asumir compromisos por su historia de vida. Pero va a tener
dos lecciones fundamentales. En dos momentos se le va a caer la venda de
los ojos y eso lo modifica para siempre", explica ya en la soledad de un
camarín improvisado en un motorhome.
- ¿Qué tiene de jugoso este papel?
- Santiago es un loco lindo que vivió un episodio en
particular que lo marca desde la cuna. Pero él muestra que a veces los
seres humanos tenemos la suerte de que la vida nos muestre, sin
lastimarnos, que estamos equivocados, y que sin querer podemos dar vuelta
la página. Casi no te das cuenta cuando la cámara deja de mostrar a uno u
otro.
-
¿Y de qué manera se hilvana la relación con China Zorrilla?
- Soy su nieto. Y Betiana (Blum) es mi madrina. No son
tantas nuestras escenas juntos, pero sirven para pintar a Imperio (China).
Santiago sólo baja la guardia con ella. Ni siquiera se viste igual que
siempre para ir a verla. Los dos tienen una relación casi adolescente.
Tierna y simpática, pero también les cuesta expresar sentimientos. Con
ella, en la vida real hay una relación alucinante. En 2002 fue mi abuela
en "099, Central". Mi personaje, Tomás Ledesma, no lo sabía. Hicimos la mejor
escena de mi carrera, irrepetible, la única que se pasó en tantos
noticieros. Su nieto era un niño apropiado durante la dictadura y cuando
lo lleva a desayunar para decirle la verdad, le convida una masita y se le
viene el mundo encima, porque recuerda que a los tres años se sentaba ahí
con ella. China es una bestia. Dice, vos mirame a los ojos. Y yo entro en
los ojos de ella.
- ¿Pensás volver a la TV o al teatro este año? Se habló
también de una película con dirección de Paula Siero...
- Por ahora "Tocar el cielo" es mi eje. El otro
proyecto de cine espera y a la tele no le digo no, pero repito que espero
que una historia linda me venga a buscar.
Media hora después de la entrevista, el ex Padre Coraje
reaparece vestido de novio. En ese preciso instante un clan de extras se
paraliza. Las mujeres le clavan la mirada y por lo bajo se escucha decir
que "Facundo está soltero, ahora es de todas". Aunque durante un minuto,
él sólo tiene ojos para una sola: una española (Montse Germán) con quien
se besa en una elegante boda. En segundos Carnevale suelta tajante un ¡Corten!.
Y el romanticismo al que ya está habituado se esfuma fugaz con la escena.
Entonces sí, Facundo respira y regresa a su mundo habitual. Por un rato,
al menos, vuelve a ser de todas ellas.
* * * * *
"Habla de la amistad"
"El me la vendió. Yo le contaba ciertas zonas que viví y
él dijo quiero estar. Y voy a decir algo que Facundo (Arana) no va a
contar por pudor: se involucró tanto que cuando no filma, viene a cebar
mate", dice Carnevale segundos antes de perderse en el vértigo de las
escenas. Su obra habla fundamentalmente de la amistad: ""Tocar el cielo"
tiene que ver con los distintos modos de hacerlo. Se toca con un deseo,
con la muerte, con un avión. Acá hablamos de esos amigos que a veces son
tu mejor familia", proclama. "Es una historia hecha, además, con amigos.
China, Facundo... Betiana (Blum), que fue mi primera actriz. Me acuerdo
que le pagué dos pesos en mi primer filme, y hoy somos casi hermanos".
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