Nora Cohen
Ni bien recuperado del accidente que lo tuvo como
protagonista, el sábado 1 de julio, y que cobró difusión algunos días más
tarde, el actor Facundo Arana se reintegró normalmente a su trabajo.
Afortunadamente, el episodio no pasó de ser un susto. Sucedió mientras
Facundo manejaba su moto Harley Davidson por la Avenida del Libertador,
camino a la localidad de San Fernando. De repente, un auto se cruzó
delante de él y, al tratar de esquivarlo, las ruedas de la moto resbalaron
cayendo al piso.
Cuando se incorporó, lo primero que hizo Arana fue
socorrer a la mujer que manejaba un Ford Escort y que llevaba consigo a su
hija de seis años. “Fue un accidente y, por suerte, no pasó nada”, relató
el actor, quien en el momento del incidente llevaba casco e iba a baja
velocidad. Gracias a su prudencia, Facundo sólo sufrió algunos raspones en
brazos y piernas, lo que no le impidieron continuar con normalidad sus
actividades. Incluso el lunes siguiente se presentó en Pol-ka, donde debió
enfrentar una larga jornada de grabación de “Sos mi vida”, la tira
que protagoniza con Natalia Oreiro, por Canal 13.
Se sabe que el actor, por quien suspiran muchas mujeres,
es fanático de las motos y los autos, y desde que completó el curso de
piloto aéreo, también de los aviones. Los fines de semana es común verlo
en la zona de Tigre, disfrutando de su hidroavión. Aunque es prudente, el
suceso protagonizado hace algunos días sólo ha dejado en él la sensación
de un hecho fortuito que, gracias a la intervención del azar o el destino,
se convirtió apenas en una anécdota.
El lunes 10, mientras el sol entibiaba tímidamente la
mañana, en el barrio de Palermo, Facundo se mostró saludable y sin
secuelas del accidente. Mientras se prepara para colocarse, una vez más,
en la piel de su personaje Martín Quesada — un empresario exitoso al que
“la Monita” (Oreiro) lo apoda “el Príncipe”—, el actor de los ojos color
cielo no descuidaba los movimientos de su perra “Pampa”, una pastor
húngara que, según su dueño, es “uno de los grandes amores de su vida”.

El lunes 10, a las 11:30, Facundo Arana aprovechó un
alto en la grabación de “Sos mi vida” para atender a su perra Pampa, el
pastor húngaro, que es su debilidad. Se mostró sin secuelas.

A mediados de 2002 posa con una moto, otra de sus
grandes pasiones.

Paradójicamente, durante la grabación de la tira, Arana
visita un taller mecánico.
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