Russian Version

100% Facundo Arana - El Sitio No Oficial Ruso

Russian Version

Inicio Biografía Noticias Notas Fotos Videos Enlaces Foros Webm@ster
 

"Este triunfo es de los argentinos".

Carolina Fauve y Carlos Cervetto

En medio de la hinchada argentina una fanática más alienta a la Selección que en la cancha está goleando al equipo de Serbia y Montenegro. A pesar de la euforia que se vive en la platea teñida de celeste y blanco, su figura no resulta inadvertida. Su curvilíneo cuerpo, su bello rostro, su larga cabellera y su inconfundible voz, distinguen a Natalia Oreiro (29) del resto de las fanáticas argentinas. “Aunque mi documento diga: nacionalidad uruguaya, todo mi corazón es de la Argentina. Por eso mis colores son celeste y blanco, los de la bandera. Y hoy soy una hincha más gritando por la Selección para que gane”, exclamó la actriz desde su privilegiada butaca de la platea del estadio de Wiesbaden. A su lado, con una pequeña cámara filmadora en mano, Facundo Arana (34) se encarga de registrar todas las imágenes.

Todo surgió repentinamente. Casi sin pensarlo, ni planearlo demasiado. El miércoles 14, a las 19:30, con muchos nervios y maletas acomodadas a último momento, se embarcaban en el vuelo de Iberia con rumbo a Alemania. “Estamos muy ansiosos”, dijeron antes de abordar el avión. No se trataba de un vuelo más. Viajaban para alentar a la Selección argentina, pero no como dos hinchas más. Debían hacerlo en la piel de “la Monita” Muñoz y Martín Quesada, los protagonistas de “Sos mi vida”.

Natalia y Facundo, la tarde del jueves 15 arribaron al aeropuerto internacional de Francfort, en un vuelo de Iberia que hizo escala en Madrid. Para presenciar el segundo partido de la Argentina y, de paso, grabar escenas de “Sos mi vida”. Una combi los trasladó hasta la aristócrata ciudad de Wiesbaden, a 20 kilómetros de Francfort. Después de alojarse en el Hotel Radisson, se ducharon y aprovecharon sólo una hora para relajarse un poco por el largo viaje que se complicó ante las demoras que se produjeron en Madrid. Alrededor de las 22:45, movilizados por el cambio de horario y un increíble apetito, bajaron a cenar. En el lobby del hotel, Juan Almirón, gerente de marketing de APSA Centros Comerciales -la empresa que los invitó-, los aguardaba ansioso para presentarles a algunos de los cincuenta locatarios VIP de los shoppings. Allí, junto a un reducido grupo fueron agasajados con una comida de bienvenida. Además, APSA organizó el concurso “El viaje increíble” por el cual noventa ganadores de todo el país pudieron viajar a Alemania.

Natalia aprovechó la oportunidad para contar su particular historia con el fútbol. “Desde que nací soy hincha de Rampla Juniors, un club chico del Uruguay, que ahora está en el ascenso. Incluso, estuvo una temporada sin jugar por problemas económicos, pero los colores verde y rojo (así es la camiseta de Rampla) los llevo bien adentro. Fijate que para vestirme elijo casi siempre esos tonos. La cancha de Rampla está en la ribera del río, y cuando la pelota va hacia ese lado tienen que ir a buscarla en botes”, relató como simpática anécdota. La actriz también recordó que no es novata en los mundiales de fútbol, ya que en el anterior, Japón-Corea 2002, viajó como madrina del seleccionado de su país. “No pudimos pasar de la primera ronda, pero fue una linda experiencia. Y para este Mundial sin Uruguay, mi corazón está con la Argentina”, exclamó.

Facundo, su compañero de tira y novio en la ficción, declaró ser un acérrimo fanático de la Selección: “Me gusta mucho el fútbol, aunque no le doy tanta bolilla. Pero cuando juega la Argentina, soy el más hincha de todos. Y si juega la Selección nacional en un Mundial, soy el hincha número uno”.

Por la mañana temprano del viernes 16, la pareja, como ‘La Monita’ Muñoz y el empresario Martín Quesada, pasó por el Quilmes Bar Móvil, a tres cuadras del estadio y luego fueron directamente al Arena Aufschalke, ubicado en Gelsenkirchen, a dos horas del hotel, para grabar escenas durante el partido, con la pequeña cámara de Facundo. Luego, volvieron a Wiesbaden y recorrieron las elegantes calles de quien, en Europa, es conocida como “la ciudad del dinero y la fama” o “la Niza del Norte”. Las anchas avenidas, con sus señoriales mansiones, los exuberantes parques y el suntuoso casino en el que solían darse cita personajes desde Wagner hasta Dostoiewski, sirvieron como perfecto marco para continuar con las grabaciones de los capítulos 100 y 101 de la exitosa tira. Aunque el tiempo no les alcanzó para cumplir con la vieja tradición de quienes visitan por primera vez Wiesbaden, para salir de recorrida a degustar los mejores vinos de la región.

Durante un pequeño descanso, Facundo Arana contó a CARAS su relación con el fútbol.

—¿Nunca lo quisieron hacer hincha de un club en particular?

—Sí, en varias oportunidades me llevaron a la cancha y me quisieron hacer de varios equipos, pero yo sólo soy hincha cuando juega la Argentina. Y acá, en Alemania, soy el más fervoroso cuando juega mi país. No hablo de equipos chicos.

—¿A tanto llega su fanatismo por la Selección?

—Sí, porque, repito, no se trata de ver si soy o no hincha de tal o cual cuadro. Soy argentino. Igual, por televisión miro bastantes partidos, porque cualquier futbolista del torneo local puede ser del Seleccionado. Me divierte ver fútbol, aunque por mi trabajo no pueda ir a la cancha. No recuerdo la última vez que vi en vivo a la Selección.

—Y ¿le gusta jugar al fútbol?

—Sí, pero como tengo que cuidarme las rodillas para escalar, me divierto jugando fútbol cinco.

—¿Qué jugador le gusta más de esta Selección?

—De este plantel no tengo nada para decir. Sólo me resta hacer fuerza para que nos vaya bien. Técnicos somos todos, pero para eso está José Pekerman. Nosotros estamos para alzar una bandera y hacer fuerza desde las tribunas.

—¿No hay alguno que futbolísticamente lo seduzca más?

—Tengo las mismas expectativas de todos con Lionel Messi y con Carlos Tevez. Me preguntaba qué podría pasar con los dos juntos, y cuando entraron en el segundo tiempo demostraron lo que valen. Igual, me parece que el equipo está en muy buenas manos y los jugadores se están tomando el Mundial con mucha responsabilidad.

—¿Siente ganas de quedarse para el partido de la Argentina contra Holanda?

—Ojalá pudiera. Pero me resulta imposible porque el martes 20 tengo que estar en Buenos Aires para continuar con las grabación. Además de disfrutar del partido que vimos, con Natalia vinimos para algo muy puntual: grabar escenas para “Sos mi vida”. Fue muy buena idea, una linda oportunidad. No creo que haya otro programa de ficción que venga a hacer escenas acá en el Mundial. Durante el partido grabamos escenas guionadas. Y cuando surgió la posibilidad de improvisar con algo diferente, como ingresar en la cancha antes del partido, lo hicimos también. Me divertí mucho.

La pareja se dio el gusto de pisar el césped del imponente Arena Aufschalke, considerado el estadio “seis estrellas”, por ser el más moderno y sofisticado de todos los escenarios del Mundial. Fue inaugurado en agosto de 2001, y demandó una inversión de 223 millones de euros. El mismo cuenta con una capacidad para más de 48 mil personas, y allí también se disputaron los encuentros entre Polonia-Ecuador y Estados Unidos-República Checa.

Ni bien comenzó el partido, Natalia y Facundo se instalaron en dos plateas del sector amarillo, detrás del arco donde la Argentina atacó durante el primer tiempo. Al igual que los locatarios invitados por APSA, vieron la goleada desde el sector S1, muy cerca de la modelo Ingrid Grudke, del empresario Ricardo Grüneisen, el disenador de calzados Ricky Sarkany y el ex presidente Eduardo Duhalde.

“¡Todo lo que estamos viviendo acá, es increíble! Es imposible transmitir la emoción que uno siente al llevar los colores celeste y blanco. Todo encajó perfecto, porque con Facundo tenemos una gran química y acá se nos sumó la magia que se produce entre los jugadores en la cancha y los hinchas en las tribunas. ¡Ser argentino, de verdad es un sentimiento”, exclamó feliz Natalia.

La pareja correspondió todos pedidos de fotografiarse junto a los hinchas y firmó autógrafos, lo que les complicó la grabación de algunas tomas. Incluso, durante el partido, en plena platea, debieron besarse apasionadamente, ante la atónita mirada de quienes los rodeaban. Durante el segundo tiempo, Facundo abandonó su butaca para fumar un cigarrillo y relajarse ya con los cuatro goles que había gritado hasta ese momento. Luego, volvió a ingresar, miró un rato más y se retiró con Natalia para comer algo en los bares que se encuentran junto a las plateas. Desde allí, por monitor de televisión, celebraron a vivo grito los goles de Tevez y Messi que sellaron el inolvidable 6 a 0.

“Este triunfo es de todos los argentinos. Nosotros, como muy poca gente de nuestro país, tuvimos el enorme privilegio de ver triunfar a nuestra Selección. Por eso lo quisimos compartir con todo el país”, concluyeron a dúo Natalia y Facundo.

El sábado 17 los dos se trasladaron a la ciudad Francfort, la capital financiera alemana, famosa, entre otras cosas, por ser la sede del Banco Central Europeo y por sus relucientes rascacielos de acero y cristal, para terminar de registrar las últimas tomas. A la mañana siguiente, debieron levantarse muy temprano y, luego de un abundante desayuno, recobrar fuerzas para, sin demasiadas ganas, emprender el regreso a Buenos Aires con la euforia por el triunfo y el orgullo de haber podido formar parte de la tribuna que alentó a la Selección nacional.

 

www.caras.uol.com.ar

 

 

Todos los derechos reservados © 100% Facundo Arana

Webmaster: Marina
Authors&Translators: Alena, Marina, Masha, Katerina
Editor: Marina